jueves

Las Cocinas Artilinea de Arteclío


Puertas
Fabricadas en laminado de 19 y 22 mm de grosor con acabado color a dos caras, seleccionados por su diseño y calidad. Canteados sus cuatro cantos en ABS a juego con los frontales. Superficies aptas 100%, muy resistentes y fáciles de limpiar.

Módulos
Fabricado en tablero aglomerado melaminado a dos caras con tablero Superpan de 19 mm de grosor color blanco. Con capa exterior de DM para mayor fimeza. Trasera de DM melaminado en 6mm. revestida a dos caras adelantada 40 mm de la profundidad total del mueble en bajos y columnas, y 20 mm de altos y bajos de profundidad reducida.

Bisagras
Bisagras en clip, inoxidables y de gran resistencia. Permiten la apertura a 100º. Disponen de cierre automático en el último recorrido y regulación tridimensional (ancho, alto y fondo).

Topes amortiguadores
Colocados de serie fijan el alineamiento de puertas y cajones y amortiguan el impulso de la puerta en las operaciones de cerrado.

Cajones
Cajón Blum, extracción total con lateral de 83 mm en acero gris. Carga dinámica de 30Kg hasta un largo nominal de 500 mm. Regulación bidimensional (ancho y alto) del frente. Tanto cajones como a gaveteros incorporan un sistema de auto freno que amortigua el cierre. Los gaveteros vienen equipados con esterilla antideslizante.

Patas
Patas colocadas en la parte inferior del mueble mediante tornillos de sujección premarcados en la base, con apoyo en fondo y lateral. Pieza de apoyo al suelo con tuerca regulable para zócalo de 17 cm de alto y pinzas de sujección zócalo para incorporar a la pata y colocar el zócalo mediante presión.

Zócalo
Opcional laminado o aluminio, 15 mm.

miércoles

El valor añadido de los objetos


Robert Rauschenberg, Mercury Zero Summer Glut, 1987, Assembled metal, 10,625 x 17,5 x 8,5", Private Collection.



No, todavía no vendemos Rauschenbergs. De todas formas, solo hay que ponernos a prueba porque, en Arteclio, si no disponemos de algo, en ese momento, en ese mismo instante comenzamos a buscarlo.

Con el ready-made llegó la reinterpretación de los objetos. Ahora bien, incluso Rauschenberg, el menos manido entre sus contemporáneos, se recreaba en el propio objeto-origen porque ahí residía la belleza de sus piezas. Resucitado y sacado de su contexto, el referente prevalece y sigue ahí al contemplar la obra de arte: no podemos pasar por alto que aquello antes fue un ventilador, o un store.

Robert Rauschenberg, Blind Rosso, Porpora Glut, 1987, Assembled metal with rope, 130.2 x 193 x 38.1 cm, The Darryl Pottorf Trust, © Estate of Robert, Rauschenberg / licensed by VAGA, New York, NY.






Sin pretensiones, en Arteclio reciclamos aquello que fue o pudo haber sido para que vuelva a ser. Y realmente recuperamos el objeto, es decir, le damos un uso, un valor añadido.

Aquella estufa Art Decó, representación de un rascacielos, se tuneó. El calor de la resistencia ha dado paso a bombillas de bajo consumo y ahora es un rascacielos-lámpara. Unos aparatos de radio antiguos, son los altavoces para la música. Más piezas: El bargueño italiano, además de renacentista, ahora es mueble-bar. Pasen y vean, todo tiene una segunda oportunidad.

Arteclio o cómo Vickie Arredondo hace marca del mueble recuperado

Hace tres o cuatro años,  me fui a Nueva York a mejorar mi inglés e ir de compras: me pateaba todas las tiendas del Soho. Me encanta y además tiene la ventaja que de tanto andar, se adelgaza un montón, casi tanto como fumar (y se enciende un cigarro).

Ir de tiendas. Aún no lo sabía pero ya había comenzado a tomar forma lo que hoy es mi principal ocupación:  la dirección de compras. A ver: (coge humo y matiza) ;  allí y en ese momento actuaba por impulso, ademas tenía que conformarme tan solo con rastrear las copias de las grandes firmas.

Se me daba bien,  soy una buena ojeadora (se lleva el dedo al ojo) y me compraba sobre todo bolsos, un vicio heredado de mi madre, vaya, con la diferencia que yo, al no disponer de ingresos suficientes (y para explicarlo, ahueca la mano derecha con los dedos hacia arriba y se frota la yema del pulgar contra los demás), adquiría imitaciones. Llegué a comprarme el mismo modelo de bolso tres veces (muestra tres dedos), eso sí, yendo siempre a mejor y aprovechando los anteriores para colocárselos a mis amigas al volver (y guiña un ojo con picardía).

A mi vuelta a España (se enciende el segundo cigarro), decidí no volver a mi anterior vida  y encontré trabajo a las afueras de Madrid en una empresa de diseño de interiores. Luego cambié a mejor y me fui a trabajar al centro. La verdad es que fueron unos años estupendos donde aprendí muchísimo.

Pero llegó la crisis (pone carita de pena) y el paro (ahora con gesto de resignación, se encoge de hombros) y de vuelta a Pamplona  tenía que reinventarme de nuevo. Naturalmente ahora veía las cosas desde otra perspectiva. También aquí se enfocaban las cosas de otro modo: el anterior negocio familiar de diseño, arte y antigüedades, era ya una tienda on line y donde antes había un sencillo estudio de decoración, ahora hay una gran firma internacional, una franquicia de primer orden.


Buscando telas en el fondo del almacén, encontré el chasis de un antiguo sofá isabelino que subí al estudio junto a unos retales. Una cosa llevó a la otra y con una tela de terciopelo negro acabé tapizando el sofá isabelino, o lo que es lo mismo: la estrella del recibidor de la sede en Pamplona de Óptica Navarra: 1er Premio de la XI Edición Premios al Diseño de la Cámara Navarra de Comercio. Bingo ¿no?

Sofá Isabelino tapizado en terciopelo negro en la Sede de Pamplona de:
Óptica Navarra: XI Premio al Diseño de la Cámara Navarra de Comercio

Descubrí que en el almacén había más butacas, cheslones, canapés, sillas que si bien no podían venderse en esas condiciones, si podían recuperarse. También había más telas, así que del mal tiempo hago buena cara y ahora empiezo a convertir en beneficio aquello que aparentemente ya no lo era.
Sigo yendo a Madrid un finde si y uno no, lo que me mantiene despierta (Y se enciende un cigarro).

Banco Luis XVI con tela Designers Guild, butaca tapizada de Concha Bay y hamaca tapizada con diseño de Yellow Submarine.

martes

Ruediger Wurth es RaWart y el modelo de cocina es Cantilever



El diseñador Ruediger Wurth (Hueckeswagen, Alemania, 1969) es arquitecto de formación y ebanista por tradición familiar. Ha creado RaWart, una línea de diseño artesanal, trabajada manualmente con materiales naturales de primera calidad, optimizando sus propiedades y consiguiendo formas de singular belleza: volúmenes de una gran simplicidad que resultan extremadamente funcionales.



El diseño Cantilever es una cocina formada por dos muebles de madera maciza de castaño.

El mueble principal es una Isla que, conjugando peso y volumen, suspende en el espacio parte de su encimera mediante un original voladizo, adquiriendo su forma un carácter ligero. Esta isla me remite al banco de carpintero donde ha sido construida: también de madera, autónomo y abordable desde toda su periferia. Cantilever es también un banco de trabajo provisto de mecanismos, útiles y recursos, diseñado para facilitar el cocinar.

El mueble auxiliar es de gran ayuda dada su capacidad y su tamaño, si bien resulta ligero por estar suspendido de la pared, un recurso sencillo de gran eficacia. Además aporta perspectiva, un horizonte a la vista frontal del conjunto: el punto de vista del espectador.


RaWart es un concepto que se adapta a las necesidades concretas de un lugar y de un usuario: Cada diseño es único. El proceso empieza por escuchar las necesidades del cliente, visitar el enclave donde irá ubicado el mueble y solo una vez diseñado el proyecto, comienza su elaboración.

Respecto a los materiales, RaWart respeta el medioambiente. Las materias primas son exclusivamente sostenibles y saludables para sus usuarios: Maderas ecológicas certificadas, en el caso de Cantilever se trata de madera maciza de Castaño Español.



En cuanto al acabado, la perfección en los detalles se consigue a base de técnica, de trabajar la madera con cariño y  mediante la aplicación de tratamientos saludables tanto para la madera, como para el fabricante o el usuario. En el caso de la impermeabilización de la madera, se consigue mediante la aplicación  sucesiva de tres capas de aceite natural.

RaWart es una línea pensada para prevalecer y durar en el tiempo, una innovadora combinación de fabricación artesanal con las últimas tendencias en tecnología y diseño. En este sentido es importante señalar que los mecanismos, como guías y bisagras, son de última tecnología en acero inoxidable.

jueves

Marcel Fontanillas es Front Office: la estantería Josephine, la cómoda Houdini y la mesa Rolling Stable


Estantería Josephine



Ante la pregunta de cómo nace Josephine, Marcel se toma su tiempo en contestar. Después comienza a contarme cómo una mañana  acudió a una librería especializada en diseño en busca de solución a un problema de espacio.

Una vez allí, Al retirar unos libros de una repisa, descubrió que a través del hueco resultante, veía una joven que le resultaba familiar, aunque no sabía exactamente de qué: ni de cuando, tampoco de dónde, ni siquiera recordaba su nombre ¿Seraphine?… ¡Josephine! Y repitió más alto, llamándola:
-Josephine?

Estantería Josephine



 La joven, concentrada en la lectura, levantó la vista y pudo ver en ese momento una cabeza que, a modo de reposa-libros le sonreía desde una estantería. Marcel, en ese momento, al no ocurrírsele  nada mejor le canturreó:
-Hello Josephine… How do you do? …Do you remember me... baby?

A lo cual ella, visiblemente sorprendida contestó:
-Yes of course… Marcel ¿no?

Marcel sonrió por un instante, pero le duró bien poco porque ella, encendiendo su rostro y mostrando ostensiblemente el dedo corazón de su mano izquierda, añadió:
-Bye, Marcel.

Con estas explicaciones, uno ya no sabe si tomarse en serio al autor. Cualquiera le pregunta por el siguiente artefacto...

Lo que no me cabe duda es que el diseño es un escape a sus actividades cotidianas, puro entretenimiento, dar rienda suelta a sus ocurrencias. ¿Cualquiera puede hacerlo? No tan deprisa. La librería ha de mantenerse erguida, soportar un peso considerable, además de guardar unas proporciones.
Cuando vemos la estantería Josephine, sabemos enseguida que  la estructura de acero se oculta dentro de los libros y a pesar de saber   que el truco está ahí, el efectismo permanece y nos amenizará el día a día.  Las fotografías dan fe de ello y además constatan un mueble firme que cumple con sus dos cometidos: biblioteca y biombo.  Se hace por encargo y siendo un mueble a media resulta bastante económico.
 
Cómoda Houdini
En el caso de la cómoda Houdini,  la broma continúa en la misma dirección.  El truco vuelve a estar al alcance de la mano:  solo hay que meterla en el cajón.
El diseñador,  como Houdini el ilusionista, no se queda callado ni debajo del agua y me asegura que el invento se le ha ido de las manos: que ha recibido numerosas quejas de clientes. Algunos aseguran encontrarse los cajones abiertos cuando los dejaron cerrados, o que lo que guardaron arriba  apareció abajo, desapareció, e incluso alguna prenda cambió de color. Aún hay más: Fontanillas sostiene que unos calzoncillos suyos perfectamente planchados y almidonados, guardados en la parte de arriba, han acabado abajo, como por arte de magia y en un estado tan lamentable que prefiere no describir. 


Aprovecho una pausa del colega para coger aire y cambio de tema, halagando las virtudes de su mesa desplegable: Haciéndome el simpático con un qué mesa más enrollada,  busco su complicidad, pero me encuentro con que Marcelo no mueve ni una ceja. Vamos, como que no ha encajado la gracia y acaba por advertirme que ahí donde comían tres, bien pueden caber ahora treinta y tres comensales miembros de una familia súpernumeraria y añade que por no aburrirme con los acabados, a continuación, me hará una demostración: Fontanillas  llena un vaso de agua, lo vierte encima de la mesa  y forma un charco.
Es el prestidigitador ahora quien busca ser comprendido pero como tardo en reaccionar, rompe en cólera, pues a todas luces es evidente que los listones de la mesa no están pegados y es únicamente la presión existente lo que impide que el agua se filtre. No puedo hacer más que disculparme aduciendo que simplemente está tan bien hecha que no he sabido apreciarlo.